Tu relación es el reflejo de quien eres tú

iStock_000076125065_Medium

La manera en la que nos enamoramos es similar, aunque cada historia sea diferente. Nos enamoramos de una idea, y elegimos amar una verdad. Es decir, nos enamoramos de la idea de quién es esa persona, pensamos cómo se va a comportar en ciertas circunstancias. Para enamorarte, no necesitas demasiada información. Con algunos detalles agradables ya es suficiente para “sentir” por alguien. Sin embargo, cuando se establece la dinámica de la relación, es ahí que tomamos decisiones reales.

Elegimos “amar” una verdad cuando nos damos cuenta que aquellos espacios en blanco que llenamos con adjetivos maravillosos no son tan reales.

Entonces, comenzamos a pensar “me casé con la persona equivocada”, “no debí tomar esta decisión”, “esta persona no me entiende”. Así, vamos evadiendo nuestra más importante responsabilidad: preguntarnos qué podríamos hacer nosotros para que la situación mejore y hacerlo. El hecho de que nos decepcionemos con la conducta de otra persona está más relacionado a nuestras expectativas que con la naturalidad de la conducta de la persona en sí.

Esto sucede en todo tipo de relación. Hace unas semanas me sucedió algo similar en mi trabajo. En mi mundo, en mi forma de ver las cosas aparentaba que yo estaba haciendo todo bien. Sin embargo, no estaba siendo efectiva en mis tareas. Habían demasiados detalles simples que no estaban siendo cubiertos. Esto provocaba malestar en mí y mis supervisores.

Verás cómo haciendo algo “bien” podemos tener resultados insuficientes.

Por esto, decidí hacer algo diferente. En vez de enfocarme en hacer las cosas, a mi entender, bien, comencé a hacerlas conforme las necesidades de mi puesto. Comencé a hacer tareas extra en horas que no me correspondía, con el interés de poner al día todos esos pequeños detalles que no podía cumplir durante mis horas laborales. Para eventualmente, no tener que realizarlas apresurada. Dar la milla extra para caer en tiempo.

Y más importante, cambié mi actitud y mi manera de ver lo que sucedía. La actitud correcta siempre irá enfocada en nosotros mismos.

Tu pareja, tu relación y el resultado de tu trabajo es el reflejo de quien eres tú.

El resultado de mi decisión fue que pude estar al día en mi trabajo. No considero un trabajo como un ente externo a mí que me genera dinero. Veo que tanto mi trabajo como mis relaciones son una oportunidad para mi desarrollo y aprendizaje. Reconociendo que no soy una obra completa y que, como bien dice mi madre: siempre hay espacio para mejorar.

Encuentra tu espacio y mejóralo.

Besos!!! 💋

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s